sábado, 22 de marzo de 2008

Via Crucis

Décima primera estación: JESÚS ES CLAVADO EN LA CRUZ

NOS SOLIDARIZAMOS CON LOS DESEMPLEADOS

En tiempos de Jesús la Cruz era la condena más humillante a la que se podía someter un hombre. Estaba reservada para los enemigos del Imperio y morir en ella era signo de maldición entre los judíos (Gál.3,13) Jesús le dio un sentido nuevo a la Cruz: la asumió libremente expresando en ella su amor.

Décima segunda estación: JESÚS MUERE EN LA CRUZ

NOS SOLIDARIZAMOS CON LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO

El Amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que se nos ha dado. El amor al prójimo no tiene límites: se extiende a los enemigos y perseguidores. El amor cristiano, gratuito y universal, se basa en el amor de Cristo que dio su vida por nosotros.

Décima tercera estación: JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ

POR LOS JÓVENES QUE NO PUEDEN ESTUDIAR

En el Misterio de la Redención se entrelazan “la gracia de Dios”, esto es, “el don de Dios de sí mismo”, y la respuesta del corazón humano. En este Misterio somos enriquecidos con un don de lo alto (Sant.1,17), y al mismo tiempo somos comprados con el rescate del Hijo de Dios (1 Cor.6)

Décima cuarta estación: JESÚS ES PUESTO EN EL SEPULCRO

POR LOS ANCIANOS ABANDONADOS

Desde el momento en que el hombre, a causa del pecado, se alejó del árbol de la vida (Gén.3) la tierra se convirtió en cementerio. Tantos sepulcros como hombres ... al contemplar el sepulcro del Señor vivamos LA ESPERANZA de la Resurrección; dejemos el sepulcro del egoísmo para que tengamos una Vida Nueva.

Décima quinta estación: JESÚS RESUCITA

POR TODOS LOS QUE TRABAJAN EN BIEN DE LA COMUNIDAD

Resucitar es vivir la novedad de la pobreza, de la humildad y sencillez, de la misericordia y el perdón, de la justicia y la Paz, de la limpieza del corazón. Vivir las Bienaventuranzas es construir hombres y mujeres nuevos capaces de amar, perdonar, compartir y ser testigos de la Vida.

DIÒCESIS DEL BANCO, MAGDALENA

SEMANA SANTA 2008

VIERNES SANTO DE LA PASIÓN DEL SEÑOR

VIACRUCIS

“Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, porque por tu Santa Cruz, redimiste al mundo!”

Primera estación: JESÚS CONDENADO A MUERTE

POR LOS QUE SON DESAPARECIDOS Y JUZGADOS SIN LEGÍTIMA DEFENSA

Jesús siempre acogió a los marginados, que eran considerados por los fariseos como malditos, impuros, ignorantes y pecadores. Por este motivo fue acusado de “blasfemo, comelón y borracho, amigo de prostitutas y pecadores” (Lc.7,33)

Segunda estación: JESÚS CARGA CON LA CRUZ

POR LOS CAMPESINOS DESPLAZADOS POR LA VIOLENCIA DE LOS GRUPOS ARMADOS

Jesús invitó a los cansados y oprimidos a unirse a su propuesta liberadora (Mt.11,28-30), anunciándoles que esa carga sería llevadera. Jesús, al tomar libremente la Cruz, nos estimula a superar la resignación y el fatalismo, y a cargar sobre nuestros hombros la Cruz redentora : la responsabilidad compartida de encontrar nuevas alternativas de vida más justas y humanas.

Tercera estación: JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ

POR LOS QUE ESTAN SECUESTRADOS

Jesús cae bajo la Cruz. No recurre a fuerzas sobrehumanas ni al poder de los ángeles. Habiendo aceptado el Cáliz de manos del Padre (Mc.14,36) quiere beberlo. Es fiel hasta el final: “No se haga lo que yo quiero, sino tu voluntad” (Mc.14,36) Ayudar a levantar a los caídos (1 Tes.5,14) es un deber cristiano originado en el Mandamiento del Amor.

Cuarta Estación: JESÚS SE ENCUENTRA CON SU MADRE

POR LAS MADRES DE LA COMUNIDAD

María se encuentra con su Hijo en el camino de la Cruz. La Cruz de Él es su Cruz, la humillación de Él es la suya; suyo es el oprobio público de Jesús. “Y una espada atravesará tu alma” (Lc.2,35) La profecía de Simeón alcanza su cumplimiento, así como sus palabras refiriéndose a Cristo como “el Salvador ... Luz para alumbrar a las naciones”.

Quinta estación: EL CIRINEO AYUDA A LLEVAR LA CRUZ

POR LOS HOMBRES QUE SIRVEN A LA COMUNIDAD

La sociedad de hoy se caracteriza por su insensibilidad e indiferencia: falta solidaridad para aliviar la carga de los que sufren injusticias.

Escuchemos la voz de Jesús que nos dice: “Tengo hambre...sed...estoy desnudo...preso...enfermo” (Mt.25,35ss)

Sexta estación: LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESÚS

POR LAS MUJERES QUE SIRVEN A LA COMUNIDAD

El Salvador imprime su rostro en todo acto de Caridad : “Cuantas veces hicisteis eso a uno de éstos mis hermanos menores, a mí me lo hicisteis” (Mt.25,40). Limpiar el rostro del hermano se traduce en acciones de solidaridad y hermandad.

El rostro del Señor es visible en los rostros de los pobres y marginados, en los rostros desfigurados por la violencia y la injusticia social.

Séptima estación: JESÚS CAE POR SEGUNDA VEZ

POR LOS ENFERMOS DE SIDA

“Yo soy un gusano, no un hombre; el oprobio de los hombres y el desecho del pueblo” (Salmo 22,7) Estas palabras proféticas encuentran su realización en las estrechas calles de Jerusalén, durante las últimas horas que preceden a la Pascua.

Jesús es despreciado, como muchos hombres y mujeres que, cuando caen, son despreciados por una sociedad que “clasifica” personas y no las valora a todas por igual.

Octava estación: JESÚS CONSUELA A LAS MUJERES

POR LAS MUJERES ABANDONADAS Y EXPLOTADAS

En tiempos de Jesús las mujeres eran despreciadas. Jesús en contra de las costumbres de su época se hizo amigo de las mujeres, las escuchó, las valoró, las defendió y las hizo sus discípulas (Lc.10,38;Mc.7,14; Jn.4,7)

La mujer tiene un papel fundamental en la Iglesia y en la sociedad : hacer de su familia una comunidad de personas y un “santuario de vida”, para que así, la Paz se construya desde nuestros hogares.

Novena estación: JESÚS CAE POR TERCERA VEZ

POR LOS QUE NO TIENEN HOGAR

“Se humilló, se hizo obediente hasta la muerte, y una muerte de Cruz” (Filip.2,8). “Todos nosotros andábamos errantes como ovejas, siguiendo cada uno su camino, y Yahvéh cargó sobre Él la iniquidad de todos nosotros” (Is.53,6).

La obediencia de Jesús, su fidelidad al proyecto salvador hasta la muerte, nos anima a vivir el servicio a los hermanos.

Décima estación: JESÚS ES DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS

POR LOS DROGADICTOS

“Cristo siendo rico se hizo pobre por nosotros” (2 Cor.8,9). Enseñó el desprendimiento de las cosas de la tierra para aspirar a las del cielo (Lc.9,58). Anunciado por los profetas como el Mesías de los pobres (Is.11,4) fue entre ellos, los humildes, “los pobres de Yahvéh”, sedientos de la justicia del Reino, donde Él encontró corazones dispuestos a acogerle.